Día de la Iglesia Diocesana y Visita Pastoral

Día de la Iglesia Diocesana y Visita Pastoral

El próximo domingo, 10 de noviembre, celebraremos el día de la Iglesia diocesana. Coincide también con la jornada electoral para elegir a los miembros del Congreso y del Senado de nuestra Nación. Es un día importante, en el que los todos los españoles debemos ejercer nuestro derecho y deber de votar. Os animo a hacerlo con responsabilidad, en estos momentos complicados social y políticamente por los que atraviesa España.

 

El día de la Iglesia diocesana, es un día gozoso para todos los creyentes en el que damos gracias por haber sido llamados y agregados a la gran familia de Dios, en nuestra Iglesia diocesana de Calahorra y La Calzada – Logroño. En la diócesis, y en unión con la Iglesia universal, se muestra la acción de Dios que nos convoca como pueblo para ser injertados en la vida del Resucitado, renacer del agua y del Espíritu Santo, hacer presente el Reino de Dios que transforma el mundo y anunciar a los de-más sin descanso la alegría del Evangelio.

 

Llevar adelante nuestra Iglesia diocesana es tarea de todos. La tarea pastoral que de manera cotidiana se desarrolla en las parroquias y comunidades cristianas y los retos que nos marca la Misión diocesa-na EUNTES, nos muestran la implicación de muchos cristianos, que viven su fe en nuestra Iglesia, al servicio de los demás. Por eso, hoy es un día de acción de gracias como comunidad diocesana. Hay que dar gracias a Dios por todos los dones, minis-terios y carismas que embellecen a nuestra Iglesia. ¿No es admirable que, en un mundo tan marcado por el individualismo y los intereses personales, seáis tantos y tantas los que voluntariamente, semana tras semana, dediquéis muchas horas de vuestro tiempo al servicio de la fe y de los demás en vuestras comunidades o en la Iglesia diocesana? La actividad catequética, la liturgia, la acción caritativa y social y el reto constante de la evangelización para construir una Iglesia en salida, saben mucho de vuestra generosidad. Vuestra espléndida actitud no es sino respuesta a esa llamada, a esa convocatoria por parte de Dios que nos implica, nos compromete. Es una declaración de principios auténtica: los principios que el Evangelio nos propo-ne y que con nuestra respuesta generosa concretamos en nuestra historia personal, al servicio de la Iglesia y de los hombres, nuestros hermanos.

 

Una de las tareas del Obispo es conocer de cerca y agradecer de corazón las tareas que se realizan en las distintas comunidades y que de un modo sucinto acabo de describir. Lo hace a través de un precioso instrumento que es la Visita Pastoral. Como recuerda el Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos (nº 220): “La Visita Pastoral es una de las formas, confir-mada por siglos de experiencia, con la que el Obispo mantiene contactos personales con el clero y con los otros miembros del pueblo de Dios. Es una oportunidad para reanimar las energías de los agentes evangelizadores, felicitarlos, animarlos y consolarlos; es también la ocasión para invitar a todos los fieles a la renovación de la propia vida cristiana y a una acción apostólica más intensa. La Visita le permite, además, examinar la eficiencia de las estructuras y de los instrumentos destinados al servicio pastoral, dándose cuenta de las circunstancias y dificultades del trabajo evangelizador, para poder determinar mejor las prioridades y los medios de la pas-toral orgánica”.

 

Como muchos de vosotros recordáis, en el 2018 comencé la Visita Pastoral a nuestra diócesis, visitando algunas parroquias de la ciudad de Logroño. Este curso pastoral voy a retomarla, si Dios quiere, visitando en los próximos meses las parroquias de Nuestra Señora de la Vid, del Buen Pastor, de San Pablo y de Santa Teresita en la ciudad de Logroño. Y también todas las parroquias de la ciudad de Calahorra antes de culminar el curso.

 

En esta ocasión la Visita Pastoral se va a desarrollar en el marco del tercer año de nuestra Misión Diocesana EUNTES. Tengo especial interés en poder compartir con los miembros de las distintas comunidades parroquiales que visitaré, la vida cristiana de cada una de ellas y, a su vez, la acogida y las acciones misioneras que se van proponiendo, conforme al espíritu de EUNTES.

 

En el día de la Iglesia Diocesana, es necesario también recordar que es muy importante nuestra colaboración econó-mica, porque sin ella, nuestra parroquia, nuestra Diócesis, no podría desarrollar gran parte de la labor que ofrece a todos. Ayudar a la Iglesia en sus necesidades, es el mejor modo de reconocer y agradecer todo lo que recibimos de ella, nosotros y toda la sociedad. Gracias, una vez más, por tu generosidad y compromiso evangelizador.