Misioneros esforzados y entusiastas

Misioneros esforzados y entusiastas
Domingo XXII del Tiempo Ordinario

Jer 20, 7-9 / Sal 62 / Rom 12, 1-2 / Mt 16, 21-27

1. “Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío”

En este primer domingo de septiembre reanudamos, tras el descanso veraniego, nuestra reflexión sobre la Palabra de Dios. Y lo hacemos con esta súplica del salmo responsorial, que nos sale del alma, reseca por el ambiente descreído y nuestra propia pereza: “Mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua”.

Y añadimos, confiando como Jeremías, en la fuerza de la Palabra de Dios, que no deja de resonar en nuestros corazones: “Había en mis entrañas como fuego, algo ardiente encerrado en mis huesos. Yo intentaba sofocarlo, y no podía”.¡Con la fuerza de Dios, renovaremos el mundo!

2. “Presentad vuestros cuerpos como sacrificio vivo”

Por boca de San Pablo, Dios nos empuja a crecer, a no apocarnos, a vencer con el sacrificio y le entrega y a lanzarnos a renovar este mundo que está esperando ser liberado: “No os ajustéis a este mundo, sino transformaos, por la renovación de la mente, para que sepáis discernir lo que es la voluntad de Dios, lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto”.

Con valentía, entusiasmo y esfuerzo, el sacrificio no cuesta ¡Adelante, pues, con afán misionero, con ardor y alegría!

3. “Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue así mismo”

No nos llama Dios a un esfuerzo tonto, sino a una misión eficaz que mejore nuestro mundo, borrando el pecado, el egoísmo y la miseria, con la Cruz de Cristo. El esfuerzo que nos pide tiene asegurada la victoria: “El que pierda su vida por mí la encontrará”.

Nos llenamos, pues, de entusiasmo y apoyamos el objetivo que nos marca nuestro Obispo en este comienzo de curso: “Convertir a nuestra Diócesis en una “Iglesia en salida”, involucrando a todo el pueblo de Dios en la Misión Diocesana”.

Descansados, tras el verano, y con la ayuda de la Virgen, a la que celebramos como patrona de muchos de nuestros pueblos en este comienzo de septiembre, nos lanzamos a la Misión, confiados y fortalecidos por la cruz de Cristo: ¡Con Cristo y María se puede!

Ángel Mª Pascual, pascualangelma@hotmail.com

Lunes: 1Tes 4, 13-18 / Sal 95 / Lc 4, 16-30
Martes: 1Tes 5, 1-6.9-11 /Sal 26 / Lc 4, 31-37
Miércoles: Col 1, 1-8 / Sal 53 / Lc 4,38-44
Jueves: Col 1,9-14 / Sal 97 / Lc 5, 1-11
Viernes: Natividad de la Bienaventurada Virgen María, Miq 5, 1.4 a / Sal 12 / Mt 1, 1-16. 18-23
Sábado: Col 1, 21-23 / Sal 53 / Lc 6, 1-5