(La voz del Obispo) Encuentro con jóvenes confirmados

(La voz del Obispo) Encuentro con jóvenes confirmados

El próximo 8 de abril tendré la oportunidad de participar por primera vez en el encuentro de jóvenes confirmandos con el Obispo, que en esta ocasión se desarrollará en Santo Domingo de la Calzada. Como es tradicional en este tipo de jornadas lo comenzaremos compartiendo unos kilómetros caminando desde Cañas a la capital calceatense.

Creo sinceramente que esta iniciativa, que se viene celebrando felizmente desde hace varios años en nuestra diócesis, es una magnífica oportunidad para que nuestros jóvenes, que culminan su iniciación cristiana, tengan un espacio para compartir su fe con otros jóvenes en un ambiente fraterno y alegre.

A la vez se ofrece una oportunidad al obispo de poder conocer de cerca las inquietudes de este grupo de muchachos y muchachas creyentes que están viviendo un momento muy importante dentro de su proceso de seguimiento a Cristo. No hay que olvidar que cuando se culmina la Iniciación cristiana, después de haber recibido en distintos momentos de la vida el Bautismo, la Eucaristía y la Confirmación, el cristiano está ya en disposición de recibir otros sacramentos de opción de vida que le van a marcar para toda la vida y que le ayudan a poder concretar su respuesta al Señor al que van descubriendo poco a poco.

Es verdad que en las circunstancias actuales construir un camino de fe para nuestros chicos y chicas no es fácil. Son muchos los elementos que les condicionan y que les pueden dificultar un seguimiento fundado del Señor. Como nos recuerda el documento preparatorio para el próximo sínodo de los Obispos que tratará sobre el tema de los jóvenes: “Cada domingo los cristianos mantienen viva la memoria de Jesús muerto y resucitado, encontrándolo en la celebración de la Eucaristía. Muchos niños son bautizados en la fe de la Iglesia y continúan el camino de la iniciación cristiana. Esto, sin embargo, no equivale aún a una elección madura de una vida de fe. Para ello es necesario un camino, que a veces también pasa a través de vías imprevisibles y alejadas de los lugares habituales de las comunidades eclesiales. (…) Caminando con los jóvenes se edifica la entera comunidad cristiana.

”Esa capacidad de la comunidad cristiana de caminar con sus jóvenes, incluso cuando de entrada estén ausentes, nos hace caer en la cuenta de que nos disponemos a ser evangelizados por ellos al intentar ponerles en el centro de nuestras prioridades pastorales dialogando en profundidad con sus personas, escuchándoles y apoyándoles a la hora de construir la Iglesia del Siglo XXI: “Precisamente porque se trata de interpelar la libertad de los jóvenes, hay que valorar la creatividad de cada comunidad para construir propuestas capaces de captar la originalidad de cada joven y secundar su desarrollo. En muchos casos se tratará también de aprender a dar espacio real a la novedad, sin sofocarla en el intento de encasillarla en esquemas predefinidos”. Dar respuesta a las necesidades de nuestros jóvenes miembros de la Iglesia, no debe hacernos pactar con el inmovilismo que nos haga perder la audacia y la creatividad necesarias para repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores de nuestra diócesis y parroquias (Cfr. EvG 33). Esa frescura evangelizadora abrirá horizontes nuevos en nuestra tarea misionera.

Pido al Espíritu Santo, que muchos de los participantes en el encuentro de Santo Domingo han recibido en el sacramento de la Confirmación o están a punto de recibirlo, que les ayude a descubrirse como miembros de nuestra Iglesia diocesana para que puedan conocer de verdad a Jesús, amarle de corazón y seguirle con generosidad. Y también que a todos los que les acompañamos en la Iglesia, en las familias o en los colegios, nos dé la creatividad y audacia necesarias para poder acertar en nuestra tarea de servirles y acogerles en la vida de la Iglesia diocesana. ¡Animadles a participar!