Itinerario de la Misión

Itinerario de la Misión

¿Quiénes son los Discípulos Misioneros?

El Concilio Vaticano II nos enseñó que es todo el Pueblo de Dios el responsable de la única y común misión de la Iglesia: anunciar el Evangelio con palabras y obras. Para dar protagonismo a toda la comunidad parroquial o realidad eclesial (cada parroquia una misión), hemos de seguir estos pasos:

  • Concienciar y estimular a los cristianos practicantes, para suscitar y vivificar su dimensión misionera. Impulsar y cultivar encuentros fuertes de formación y espiritualidad. Será necesario implicar al máximo número de fieles en la participación de las diversas  actividades misioneras, especialmente en las que supongan salir al encuentro de alejados.

  • Detectar nuevas personas que descubran su corresponsabilidad como creyentes en la Iglesia, con el fin de invitarlas a involucrarse en alguna tarea de la Misión.

  • Acercarnos para escuchar y ser escuchados, para comprender y ser comprendidos, para aceptar y ser aceptados como personas y como interlocutores. Fieles al modo de actuar de Jesucristo, es de vital importancia salir decididamente a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin complejos ni miedos, respetuosamente.

  • Iniciar nuevos “grupos de fe y vida” en las parroquias, en los que participen todos los discípulos misioneros y agentes pastorales y a los que ir agregando los nuevos discípulos.

Diseño de la Misión Diocesana: 2017/2018

La Comisión para la Misión y la Delegación para la Iglesia en Salida ha definido el modelo de Misión a seguir y ha comenzado una campaña de sensibilización en toda la Diócesis.

Tiempo de sensibilización: 2018/2019

  • Explicar, concienciar e ilusionar: la Comisión para la Misión recorre toda la Diócesis comunicando, concienciando, motivando y explicando lo que se va a hacer.

  • Idear y realizar la campaña publicitaria, cartelería, difusión de la Misión.

  • Hacer la convocatoria de misioneros.

  • Crear espacios de encuentro con los “alejados” y “ausentes”.

  • Recoger inquietudes y necesidades evidentes que nos permitan ir diseñando la post-misión.

Formación de los misioneros e interacción con gente: 2019/2020

  • Diseñar una programación básica para la formación de los discípulos misioneros y responsables de la Misión.

  • Preparar cuestionarios adecuados que nos permitan establecer un diálogo con gente creyente “alejada” o con “ausentes”.

  • Buscar modos, tiempos y espacios para poder conectar con ellos.

  • Ir trabajando en propuestas de post-misión en distintas áreas de la pastoral con la idea de poder ofrecerlas en el siguiente paso.

  • Realizar una Asamblea diocesana que nos permita recoger las inquietudes y prioridades que se presenten en los cuestionarios recogidos.

La Fe en la calle: 2020/2021

  • Realizar acciones misioneras en la Diócesis (ciudades y pueblos): encuentros, catequesis, celebraciones…

  • Hacerlo a través de equipos misioneros parroquiales, que son los que animan, acogen y realizan la Misión en su parroquia o allí donde se les envía.

  • Ir recogiendo las conclusiones de los espacios de post-misión, convocando gente, consolidando estructuras y generando servicios desde Delegaciones, parroquias o arciprestazgos.

  • Celebraciones de clausura de la Misión.

El inicio de la pos-misión: 2021/2022

  • Desarrollar espacios de evangelización intuidos y desarrollados durante la Misión.

  • Crear una Comisión para la post-misión: con la idea de seguir las propuestas y conclusiones a las que se han llegado.

  • Comenzar a reflexionar sobre la elaboración de un Plan diocesano de Pastoral para los próximos años que desarrolle las propuestas y estructuras de la Misión.