12- Sacristía

La actual sacristía, que todavía mantiene intacta su naturaleza barroca a pesar de las reformas tan intensas que ha sufrido, luce una bella cajonería de once cuerpos con apliques de maderas finas y herrajes de bronce que fue realizada a partir del 22 de octubre de 1695, y en distintas fases, por el ebanista logroñés Antonio Garrido de Arellano.

 Formando parte de este conjunto hay un armario a juego con escudo pintado sobre sus puertas en el que están reflejados los símbolos de las colegiatas de Albelda y de Logroño. Sobre él pinturas recordando la unión  de ambas y su fecha en 1435.

 El centro de este espacio lo ocupa una mesa de taracea de finales del siglo XVIII, labrada con toda seguridad por artesanos logroñeses, y, presidiendo desde el fondo, una hermosa escultura clasicista de Crucifijo que quizá habría que atribuir a Juan Bazcardo. Cerca del Cristo, un cuadro de Sta. María Magdalena, obra del genial Navarrete “El Mudo”, pintor riojano.

 Los muros de la sacristía se decoran también con dos bellas cornucopias rococó y distintos lienzos de indudable encanto, uno de los cuales está firmado por Manuel Mendoza en 1696. Asimismo, el apartado de orfebrería y tejidos está representado por piezas de cierto interés.