En las iglesias y catedrales este recinto es una pieza importante donde el Cabildo de Canónigos celebra su liturgia; en sus rezos y salmodias se hace presente la comunidad Diocesana Orante. Se construye en 1607, entonces se entraba en el templo por donde hoy se encuentra el coro. Varios pleitos se cruzan entre el Cabildo de Canónigos y los Parroquianos, por obstruir la puerta principal. Por ello en 1705 se abren unas puertas laterales: son como retablos en piedra: la del Sur dedicada a la Asunción de la virgen y la del Norte, que presenta en su hornacina un grupo escultórico de San Martín: Titular de esta Iglesia y santo muy venerado en todo el camino de Santiago.
Juan de Lorena es el maestro arquitecto de este espacio. Con él trabajan Arnao de Bruselas, que en este oficio hace en este lugar uno de los conjuntos más llamativos de La Rioja. Algunos relieves, como los de Abrahán, Santa Coloma, San Lorenzo, Santa Bárbara, San José y David, se incorporan posteriormente por artistas del siglo XVIII.
Puede advertirse como cada personaje adopta aptitudes psicológicas y físicas diferentes. Esta gran riqueza de contrastes es la que forma el encanto de la sillería.
La crestería es obra del maestre Anse. En lo alto un lienzo del crucificado de muy buena factura. Sigue la línea de un grabado de Rubens de gran teatralidad, con un brillante ritmo de composición en curvas y potente fuerza plástica.
En lo alto, llenándolo todo con su impresionante sonido el órgano (en construccion)

