Protegido en caja blindada, se expone un pequeño cuadro que Miguel Ángel Bulortarotti pintara para Vittoria Colonna.
De la alta aristocracia romana, estaba casada con el marqués de Pescara, don Francisco de Ávalos, natural de La Rioja, que murió en 1525 de resultas de heridas en la batalla de Pavía.
La gran amistad entre‑Miguel Ángel y Vittoria Colonna, ya viuda, se refleja en cartas donde ella le solicita una pintura pequeña para su dormitorio. Los bocetos habrían de ser revisados por la dama.
Se trata de uno de los catorce cuadros que el pintor florentino pintara en bastidor y sin duda el más pequeño de sus trabajos.
En todas las colecciones se habla de él como perdido y gracias a nuestro insigne mecenas lo podemos contemplar y decir como Vittoria Colonna “Cada vez que lo miro, crece en mí más la fe en Jesús”.
Los bocetos de este interesantísimo cuadro se guardan en el Brithis Musseum de Londres y en el Louvre de París.
Así lo describe el donante «Ytem, una imagen de Michael Angel, original, de tabla y de un Crucifijo y Cristo vivo, con Nuestra Señora y San Juan a los lados y la Magdalena a al pie de la cruz y dos ángeles en lo alto, a los dos lados del Cristo, con guarnición de ébano, que se ha de poner en el testero de nuestro sepulcro, detrás de nuestro bulto, en lo alto, de manera que se vea desde fuera».
Hay una importante nota marginal «está guardado en los cofres». Relación de fecha, 13‑octubre1627.
El arrepentimiento o rectificación de la mano izquierda de la Virgen, la presencia del paño de viudedad, sobre los hombros de la Magdalena (que resulta ser Vitoria Colonna, ya que aparece con idéntico perfil en sellos y monedas de la época), la ejecución material al huevo, el punto de oro, una inscripción hebrea en el cuello del Crucificado El Gibor (el héroe divino), la documentación continuada, hacen que estemos ante una joya pictórica del genial artista y única en todo el territorio español.
