Un nutrido grupo de tablas, procedentes de un pueblo riojano, Bezares, se guarda en esta capilla que preside un Calvario en alabastro con una gran influencia de Beaugrant y fácilmente salido del taller de Yoli. Las pinturas son obra de los riojanos Andrés deMelgar y Alonso Gallego. Conjugan en ellas las corrientes hispano-flamencas y renacentistas, que por los años 1500 proliferaban por nuestras tierras.
