La Fábrica

La planta es rectangular y mide 80 metros de longitud, 26 metros de anchura y sus bóvedas alcanzan los 27 metros de altura, pero lo más llamativo son sus dos torres; es lo primero que reclama la atención de quien se acerca a él.

redondaA pesar de ser conocidas como “Las gemelas”, no poseen la misma altura. Una de ellas, la denominada San Pedro, situada al norte, lindante con la calle Caballerías, tiene 56 metros, mientras que la titulada de San Pablo, junto a la calle Portales, supera los 58,15 metros. Son obra de Juan Bautista Arbaizar, según traza propia y de José Raón, comenzándose en 1742 y terminándose hacia 1762 por Martín de Beratua y Francisco Gorbea. Siguiendo un esquema fijo, arrancan en sendos cuerpos de sección cuadrangular sobre el que se asienta un segundo decorado con pilastras toscanas cajeadas y barandado ciego corrido; un tercer piso octogonal profusamente decorado sirve de campanario, con vanos de medio punto y sus consiguientes pináculos en templete de las esquinas, y finaliza con un chapitel coronado con linterna rematada con un esbelto pináculo.

Son tres las puertas que dan acceso al templo. Tanto la del sur como la semejante del lado norte, fueron realizadas por Sebastián de Portu en 1705 siguiendo trazas de Fernando de la Peña. La del sur es la entrada habitual y concebida a modo de retablo, el cuerpo con columnas corintias pareadas y el ático con hornacina e imagen de la Asunción de María. La del norte, similar pero con san Martín de Tours partiendo su capa con el mendigo en la hornacina.

Entre las torres se encuentra la tercera puerta, en este caso profusamente decorada a modo de retablo, en piedra, el cual sirve a la vez de pórtico. Está cerrado por una reja procedente de la Capilla del Santo Cristo, y encuadrado por columnas corintias pareadas y enjutas decoradas, y consta de dos cuerpos en siete calles y ático, y se cierra por bóveda en horno, con relieves de los cuatro evangelistas y cuatro Arcángeles, coronado por Padre Eterno en la clave. El cuerpo bajo, en el que se integra la puerta de ingreso de medio punto, incorpora imaginería de cinco Virtudes, san Pedro, san Pablo y santo Domingo de la Calzada. La hornacina central del segundo piso la ocupa una escultura de la Asunción, flanqueada por los cuatro Padres de la Iglesia, y, en el ático, se sitúan imágenes de santa Bárbara, san Bernabé, san Esteban y tres Ángeles y, en las pechinas, san Emeterio y san Celedonio. Obra todo ello de José Calvo, artista local del siglo XVIII. El conjunto se corona por un frontón roto en volutas con una imagen de san Miguel arcángel en el centro.