5- Retablo mayor

La gran máquina barroca que preside el presbiterio, es obra de Francisco de la Cueva, la escultura de Vicente López de Frías y la policromía de Juan de Munarriz. Las trazas se presentaban a la aprobación del cabildo de canónigos en 1684, y se acababa 4 años después como consta en la incripción de la base: “Todo este retablo y lo dorado, pedestral, presbiterio y sus gradas hyzo a su costa don Juan Bautista de Espinosa, yjo de esta insigne colegial, canónigo della. Empezóse en nobiembre de 84, se acabó en 20 de febrero de 1688 a onra y gloria y culto de Dios Nuestro Señor”.

Está planteado en banco, cuerpo de tres calles y ático, con salomónicas pareadas de uvas, y pilastras, con relicario en templete.

En el sagrario hay relieves de san Juan apóstol y san Lucas evangelista, e imagen de la Inmaculada chapada de plata, del siglo XVI. En el banco relieves de san Juan Bautista, y san Martín de Tours. En el cuerpo un magnífico Árbol de Jessé coronado con una Virgen sedente hispanoflamenca del XV-XVI, e imágenes de los apóstoles san Pedro y san Pablo a los lados; en el ático, Crucifijo manierista de mediados del siglo XVI, y todo ello coronado con Padre Eterno y ocho Ángeles con instrumentos de la pasión.

En el siglo XVIII, a costa del obispo Espejo y Cisneros, la bóveda se decora con unos frescos de motivos marianos y lauretanos, completando así el presbiterio.