29- Portada principal y torres

En la plaza y frente a la portada principal, encontramos:

1.- Dos magníficas torres “gemelas” realizadas por Juan Bautista Arbaizar. Que marcarán la silueta de la ciudad.
      Su esquema es tradicional. El fuste, de sección cuadrangular con las esquinas redondeadas, apoya en una potente base en talud. Sobre él se asienta un cuerpo articulado por pares de pilastras toscanas cajeadas, con barandado ciego corrido. Concluye este piso en un bello entablamento que da paso al campanario con vanos de medio punto y sus consiguientes pináculos en templete de las esquinas.
      El campanario finaliza en un entablamento profusamente decorado, con el fin de conseguir bellos efectos de luces y sombras, y se cubre por un chapitel de fábrica estructurado en dos niveles: el inferior a modo de casquete, oculto por todo un cúmulo de pináculos con bolas y otros aditamentos ornamentales, y el superior cilíndrico en forma de linterna que, prácticamente, viene a ser una réplica del propio campanario, con sus vanos de medio punto y sus frontones triangulares. Un pináculo con pencas, con su consiguiente bola, veleta y cruz, pone fin a este alzado tan rico en formas..

2.- La portada, cerrada por la reja procedente de la Capilla del Santo Cristo, da la sensación de un gran retablo en piedra encuadrado por esbeltas columnas corintias y enjutas profusamente engalanadas. Consta de tres cuerpos y siete calles y se cubre por bóveda en horno, con relieves de los Cuatro Evangelistas y Cuatro Arcángeles entre los casetones y el Padre Eterno en la clave presidiendo todo el conjunto.
      El cuerpo bajo, en el que se integra la puerta de ingreso de medio punto, incorpora imaginería de Cinco Virtudes, San Pedro, San Pablo y Santo Domingo de la Calzada. La hornacina central del segundo piso la ocupa una escultura de la Asunción, flanqueada por los Cuatro Padres de la Iglesia, y, en el tercero, se sitúan imágenes de Santa Bárbara, San Bernabé, San Esteban y tres Ángeles y, en las pechinas, San Emeterio y San Celedonio. Obras todas ellas del artista local del s. XVIII  José Calvo.

      Esta monumental obra de torres y pórtico se corona por un frontón roto en volutas (que sirve, en definitiva, para cohesionar todos los elementos arquitectónicos situados a los pies de la iglesia) y una figura de San Miguel en el centro.