18- El coro

El coro siempre ha sido el lugar donde los Cabildos de Canónigos, o los clérigos, celebraban sus rezos “De las Horas”, es decir, la Liturgia de la Horas, también llamado “Breviario”; es una oración diaria que cada clérigo debe rezar, aunque sea en privado. Hoy día el coro, sin embargo, sirve, fundamentalmente, para albergar al grupo de cantores que interviene en las celebraciones litúrgicas.

El de Santa María de la Redonda se construyó en 1607, en alto, de modo que la puerta de entrada al templo se encontraba bajo él. Casi cien años después, problemas estrucuturales en su construcción obligaron a bajarlo a piso llano, lo cual exigió abrir las puertas laterales por las que se entra actualmente al templo. Poco tiempo después se decoran como puede verse en la actualidad.

Juan de Lorena fue el maestro arquitecto a quien se encargó el diseño de tan importante obra, y los escultores Arnao de Bruselas y Hans de Bolduch (Maestre Anse), quienes llevaron a cabo los relieves. El traslado del siglo XVIII modificó su estructura y hubo que añadir algunos relieves más, concretamente el de Abrahán, santa Coloma, san Lorenzo, santa Bárbara, san José y David, los cuales se incorporaron a ella.

Está dividida en dos alturas y coronada por una crestería en la que se suceden decoraciones a base de grutescos, candelieri y bustos de hombres y mujeres difíciles de identificar, aunque algunos de ellos se suponen personajes referentes a la historia de la Iglesia. En la parte inferior, sencilla decoración de los asientos con figuritas diversas en los posabrazos, en las misericordias y veneras en los respaldos.

La parte más decorada es la del piso superior, con relieves del escudo de la concatedral, Abrahán, las Virtudes de la Caridad y la Justicia, san Martín de Tours, los cuatro santos Padres (san  Gregorio Magno, san Agustín, san Jerónimo y san Ambrosio de Milán), san Juan Bautista, el apóstol san Simón, santa Tecla, san Lorenzo, Adán, y los apóstoles san Juan, san Matías, san Bartolomé, san Andrés y san Pedro. En el centro, una bella representación de la Santísima Trinidad. A la dercha, san Pablo (?), los apóstoles Felipe, Santiago el Mayor, Tomás y Santiago el Menor, Eva, santa Bárbara, san José, un santo o Profeta, san Nicolás de Bari, tres evangelistas (san Mateo, san Marcos y san Lucas), san Martín partiendo su capa, santa Catalina, san Miguel Arcángel, santa Inés, el rey David, y el escudo de la Redonda.

El espacio se cierra con una elegante verja de más de 7 metros de altura, obra anónima de comienzos del siglo XVIII, decorada en la crestería por los cuatro cuarteles que componen el escudo de Santa María de la Redonda.