23- Retablo de la Virgen del Carmen

 Consta de banco, cuerpo de tres calles y ático. Presenta columnas corintias de fuste acanalado que lucen filacterias y otros motivos rococó, de claro influjo aragonés que penetra en Logroño a través del foco artístico de Tudela. Es algo que se percibe también en la forma de plantear el ático, supeditado al trazado del óculo, convertido en colorista cristalera, en armonía con las custodias o transparentes que se prodigan desde el siglo XVI a través del retablo mayor de la catedral calceatense.

 Los niños‑atlantes de las repisas adoptan unas posturas muy movidas y contribuyen a animar las líneas de todo este conjunto rococó, a juego con las escenas en relieve del banco que representan la Anunciación y la Natividad. De otra parte, la portezuela del sagrario está decorada con una pintura de la Ultima Cena que parece salida de las manos de José de Beges.

 

Junto a la bella imagen titular, forman parte del programa iconográfico esculturas de San Cayetano, Santo Domingo de Guzmán y Simeón, todas ellas coetáneas, con la particularidad de que la bella escena que se sitúa sobre la hornacina central es un modo de unificar los componentes que conforman este retablo.