21- Retablo de la Dolorosa

El banco de esta arquitectura del XVIII sirve para alojar uno de los sepulcros de mayor empaque en el contexto de la Semana Santa logroñesa. Hecho de maderas ricas recubiertas de carey y con apliques y herrajes de plata, sus ángulos se embellecen con la presencia de unas columnas coronadas por jarros de azucenas.

  Una inscripción sobre chapa de plata nos informa de la procedencia de dicho sepulcro: “Diolo y dotólo el Capitán D. Gavriel de Unsain, regidor perpetuo de esta ciudad, familiar del Santo Oficio de la Inquisicion, ano 1694”. En su interior una imagen articulada de Cristo Yacente de clara procedencia de la escuela sevillana del s.  XVII.

Sobre el sepulcro, preciosa imagen de la Virgen Dolorosa de vestir.

A ambos lados de la imagen titular, del siglo XVIII, hay otras de San Ramón Nonato y San Pedro Nolasco, de comienzos de ese mismo siglo, que tal vez haya que atribuir a Mateo de Rubalcaba. Y, presidiendo desde el ático, una escultura de Cristo a la Columna de la primera mitad del siglo XVI.