¿Qué significa que el Papa es infalibre?

SI TODO EL MUNDO SE EQUIVOCA, ¿POR QUÉ EL PAPA NO?

Bien, estamos de acuerdo; también creo que el Papa se puede equivocar. ¿Te extrañará? Voy a enumerar los casos en que un católico cree que el Papa se puede equivocar.

 

1. Se puede equivocar cuando habla de politica, medicina, física, historia, etc. ¿Ves? ¡Cuántas cosas! Todo lo que no sean asuntos religiosos. ¿Te parece poco?

2. Pues bien, aún más; en religión también se puede equivocar: el Papa charlando de sobremesa o paseando con un grupo de amigos y discutiendo privadamente de religión, también se puede equivocar.

3. Y más aún: El Papa cuando habla como Fulano de Tal, y expone sus propias teorías personales, aunque fuera en un libro para la venta pública, también se puede equivocar.

 

Pues sí, amigo mío: cualquier Papa, se puede equivocar en religión. Por supuesto que no serás de los que confunden infalible con impecable, porque si no también te diría que el Papa puede pecar y condenarse como tú o como yo. Y a ti quizás te hibían dicho, que los católicos defendíamos que el Piap nunca se podía equivocar… Hay que sacar experiencia para otras cosas.

 

Pero, ¿quieres que te diga ya, cuándo se no se purede equivocar? Atienda bien a estas cuatro condiciones pues todas son necesarias.

1. Caundo habla como Papa, es decir, como Pastor y Doctor de la Iglesia.

2. No basta. Tiene que ser enseñando a toda la Iglesia Universal.

3. Tampoco basta. Tiene que ser haciendo uso de toda su autoridad.

4. Y ya, por último, tampoco hasta. Tiene que definir en sentencia última e irrevocable en materia de fe o de costumbres.

 

Un consejo: si alguna vez alguien le dice que tal Papa se equivocó, asegúrate primero, si es verdad aquel hecho; lo más probable es que no lo sea. La más probable es que no lo sea. Iglesia tiene muchos detractores empeñados en difamarla.

 

Pero, supongamos que no te engañan; mira si reúne las cuatro condiciones. A los dos o tres casos que se presentan en 20 siglos, habitualmente les falta clarísimamente una o varias de las cuatro cuatro condiciones.

 

Si se exige para que un automóvil camine motor, ruedas, gasolina y agua, si alguna vez no funciona, no podrás extrañarte si es que falta alguna de las cuatro condiciones, ¿no es así?

 

Vale, dices. Pero ¿por qué ni aun en ese caso se va a equivocar, si aun entonces es hombre como yo y por lo tanto falible como yo? Puen mira: si no tienes euros, no puedes construir un palacio de un millón de euros ¿no es así? Pero si un millonario te avala y te firma un cheque en blanco, entonces puedes construir el palacio ¿cierto?, aunque de suyo no tienes nada.

 

Pues cuando Dios asegura a un hombre que cuando enseñe en tales condiciones no se equivocará, ese hombre ¿se equivocará en esas condiciones? Es evidente que no. Y me preguntas: ¿Lo ha asegurado? Juzga: Jesucristo, Dios, le dijo a san Pedro: “Tú eres Piedra y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán sobre ella. Y te daré las llaves del Reino de los cielos. Y lo que atares sobre la tierra, será atado en el cielo, y lo que desatares en la tierra será desatado en el cielo” (Mt 16, 18).

 

Según estas palabras,  Jesucristo hizo a san Pedro fundamento de su Iglesia ¿No? Y en un edificio si el fundamento falla, falla el edificio, ¿no es también esto verdad?

 

Pues bien, fíjate: Si san Pedro enseñase el error ¿no fallaría el fundamento? Por lo tanto ¿no fallaría también la Iglesia? ¿No sería vencida por el infierno y fallaría también la promesa de Jesucristo? Si un relojero hace un reloj para marcar la hora exacta, y marca otra hora ¿no fracasaron el reloj y el relojero?

 

• Aún más: dice Jesucristo, que lo que decida san Pedro como Jefe de la Iglesia, será ratificado en el cielo por Dios. Entonces, si san Pedro define una doctrina falsa, ¿Dios va a ratificarla y darla por verdadera? La suma Verdad y ¿ratifica el error?

 

• Más aún: Jesucristo obliga a seguir sus enserñanzas bajo pena de condenación eterna. «El que no creyere se condenará» (Mc 16, 16). Por otra parte hace a san Pedro el pastor de sus ovejas. «Apacienta mis ovejas»(Jo 21, 21). Por una parte, pues, tenemos que seguirle porque es nuestro Pastor. Por otra, si le seguimos, podemos caer en el error. Y ¿Dios va a mandar bajo pena de condenación, que sigamos el error?

 

• Y más: San Pablo llama a la Iglesia “columna y sostén de la verdad” (1 Tim. 3, 15). Puedes explicarme ¿cómo puede ser columna de la verdad, si el fundamento en que se apoya, puede ser falso?

 

• Los protestantes van más allá: “Vale -dicen-, así es, pero Jesucristo se dirige sólo a san Pedro, no a sus sucesores”. ¿Seguro? Veamos: El problema es éste: El cargo de fundamento, administrador, árbitro supremo y pastor, ¿fue sólo personal de san Pedro? ¿Se extinguiría con su muerte, o era perpetuo? Piensa:

 

1. El fundamento debe durar mientras dure el edificio. ¿No es así? Y la Iglesia es perpetua.

2. El administrador debe durar mientras haya cosas que administrar. Y en una sociedad siempre hay cosas que administrar.

3. El árbitro y juez debe existir mientras haya causas que decidir, y sentenciar. En la Iglesia siempre las habrá.

4. El pastor debe pastorear mientras haya ovejas: y siempre habrá creyentes en Jesucristo.

 

• Y cuanto más tiempo pase ¿no es más necesario? ¿No es más difícil conservar intacta una doctrina llena de contenido, a veces difícil, contraria a las pasiones, cuanto más tiempo pase, cuanto más varíen las ideas y las costumbres, cuantos más hombres la profesen de todas las razas, con tendencias e intereses opuestos?

 

• ¿No existe en todos los estados un tribunal supremo que decide en última instancia? ¿Qué te parece si cada ciudadano pudiese interpretar según su criterio, la Constitución, las leyes de impuesto, el código civil, etc.? Y se trata de una sola nación, con intereses comunes, de libros escritos en la misma lengua, contemporáneos, etc.

 

¿Qué pasaría, si no existiese en la Iglesia esta autoridad infalible? Los protestantes hicieron la experiencia. Resultado: más de mil sectas diferentes con doctrinas contrarias entre sí. Contra la experiencia no hay teorías.

 

¿Y crees que Jesucristo que dijo que «Todo reino dividido, perecerá» iba a querer una Iglesia dividida? ¿No es pues razonable que el Papa no se equivoque?

(Del folleto Sepa defender su fe (I))